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Cuando la mente calla, el cuerpo habla: Qué es somatizar, por qué somatizamos y claves para evitarlo.

Cuando la mente calla, el cuerpo habla: Qué es somatizar, por qué somatizamos y claves para evitarlo.

septiembre 4, 2018 @ 4:32 pm
by Elena Blanaru

Somatizar: La expresión física del malestar psicológico. Según la Real Academia Española somatizar puede definirse como “transformar problemas psíquicos en síntomas orgánicos de manera involuntaria”. La somatización, en términos médicos, es la aparición de síntomas físicos de manera recurrente y sin causa aparente. Los problemas emocionales, la ansiedad o el estrés pueden estar detrás, por ejemplo, de síntomas como náuseas, vómitos, cansancio, pérdida de libido, reglas dolorosas, dolor de cabeza… Cuando los problemas emocionales persisten o no se canalizan adecuadamente los síntomas pueden derivar en lesiones reales, como úlceras de estómago, taquicardias, hipertensión arterial o dificultades para respirar en determinadas situaciones.
Las emociones influyen, y mucho, en la salud. Cuando la salud emocional se ve quebrada puede tener su reflejo en la salud física. De hecho, en ocasiones es nuestro cuerpo el que nos avisa de que algo no va bien a nivel emocional. Un dolor de cabeza persistente o un dolor de espalda que no desaparece pueden, en realidad, estar avisando de que estamos somatizando las emociones.
Actualmente, la mayoría de nosotros vivimos corriendo de un sitio para otro lo cual nos produce mucho estrés, solemos tener muchos problemas emocionales (ansiedad, depresión, problemas familiares,…) y estamos rodeados de emociones negativas (rencor, celos, envidia,…).
Se pueden producir enfermedades psicosomáticas bien por estrés, problemas emocionales o emociones negativas. El cuerpo se encarga de expresar las emociones que sentimos. Cuando las emociones no pueden ser expresadas, son somatizadas.
A las personas se nos hace complicado aceptar que es nuestra mente la que genera esa alteración. El problema aumenta cuando algunos son diagnosticados y tratados con diversos fármacos dejando de lado por completo el importante papel del tratamiento psicológico, porque los fármacos (analgésicos, sedantes,…) pueden generar dependencia en las personas que padecen trastornos de somatización y síntomas psicosomáticos, agravando aún más el problema.
Por ejemplo: Imagina que has comido algo que te ha sentado mal y empiezas a tener náuseas, diarrea y dolor de estómago. Empiezas a buscar información sobre lo que sientes en ese momento y encuentras un sinfín de enfermedades. Automáticamente tu mente asimila que tienes una enfermedad y notas como parece que cada vez te sientes peor físicamente. Es en este momento cuando tu cabeza te está diciendo que estás enfermo y te lo estás creyendo.
¿Qué hacer para dejar de somatizar las emociones?
Se dice que el cuerpo humano es una máquina perfecta. Tanto es así, que cuando existe alguna dificultad en nuestro interior nos manda señales para que le prestemos atención.
* Echa la vista atrás y piensa en cómo te sientes y por qué te sientes así. Quizás de esta forma seamos capaces de ver las cosas desde una perspectiva que nos ayude a “solucionar ese conflicto”.
* Es importante poner palabras a lo que sentimos en cada momento. Si llamamos a cada cosa por su nombre, sabremos lo que nos pasa e indirectamente nos ayudará a encontrarnos mejor tanto física como psicológicamente.
* Di adiós a las emociones negativas. Aprende a dejar de pensar en negativo y a reconocer las emociones negativas como por ejemplo el resentimiento o el rencor. Una de las mejores técnicas para hacerlo es con el perdón. Está claro que a veces perdonar es complicado, pero piensa en que cuando lo hagas te vas a sentir mejor contigo mismo, más liberado. Recuerda siempre que tú controlas tus emociones, no al revés.
* Evita aquellas situaciones que te causen estrés y malestar. Ya has reconocido que el estrés afecta a tu estado anímico. Observa las situaciones que te hacen sentirte estresado e intenta evitarlas lo máximo que puedas. Quien evita la piedra, evita el tropiezo. Descubre cómo afecta el estrés a nuestro cerebro y los tipos y síntomas del estrés.
* Modifica hábitos, cambia de estilo de vida: Si sabes que determinadas cosas te generan estrés, evítalas. Prueba a salir más con tu círculo de amigos, el apoyo social es muy importante. El ejercicio físico y el contacto con la naturaleza pueden ser de gran ayuda.
* Desahógate y si necesitas llorar, llora: si tienes la necesidad de llorar, hazlo. No reprimas tus sentimientos. Llorar tiene muchos beneficios psicológicos.
* La vida se vive mejor con una actitud positiva: ¿Sabías que la evolución de cualquier enfermedad o adversidad está influenciada por la actitud que tomemos? Si mantenemos una actitud negativa y pensamos que todo lo malo nos pasará a nosotros, nuestras posibilidades de mejora se verán reducidas. Por eso, mantener una actitud positiva hace que nuestro ritmo cardíaco se regule e incluso nos hace olvidar algunos problemas y dolores. Descubre estos consejos para mejorar tu autoestima y recuerda… “Mente sana en cuerpo sano”.

Tratamiento somatización
Podemos ver el hecho de padecer una enfermedad como una señal que el cuerpo manda para modificar la conducta y los hábitos. Se pueden interpretar como las señales de avería de cualquier vehículo o electrodoméstico, que indican que hay que reparar algo o que algo ha dejado de funcionar.
Por eso, en primer lugar se debe detectar la situación que no se ha sabido resolver y buscar las formas de solución. Es necesario entender el sufrimiento de la persona que lo padece ya que aunque su actitud pueda parecer exagerada, el sufrimiento es real.
En muchas ocasiones se intenta atender solo a los síntomas físicos y se llevan a cabo diagnósticos erróneos lo que conduce a tratamientos desfavorables. Se trata de un tratamiento muy difícil pues quien lo padece suele sentirse frustrado cuando se le dice que su problema es más bien de tipo psicológico. Por ello, el tratamiento más recomendable es el constituido por médico-psicólogo-paciente.
El papel que tienen los psicólogos en las enfermedades y problemas psicosomáticos es de vital importancia. Se ha determinado que el tratamiento cognitivo-conductual es clave para conseguir unos buenos resultados.
Una parte importante del tratamiento radica en la psicoeducación que el psicólogo deba realizar con el paciente. Es muy importante saber detectar las creencias sobre los síntomas y las conductas relacionadas para poder reemplazarlas por pensamientos más adaptativos. Se deben proporcionar estrategias para que la persona sea capaz de enfrentarse a las causas que le provocan el problema. Además, es importante el entrenamiento en relajación y trabajar la exposición y resolución de problemas.
En último lugar, es fundamental trabajar la prevención de (posibles) recaídas y llevar a cabo un seguimiento durante un tiempo.

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